Porqué el sexo no es tan sano como nos dicen en Facebook

Muy a menudo me encuentro con posts en el newsfeed de Facebook con títulos muy curiosos como: “Chupar el pene te cura la depresión”, “Hacer sexo dos veces a la semana fortalece el sistema imunológico”, “Los beneficios de tener un orgasmo”.

Obviamente he leído estos artículos con mucha curiosidad y me he quedado un poco sorprendida por la des-contextualizacción de los resultados. Incluso una persona muy poco formada como yo en el ámbito de la neurociencia se da cuenta, con un mínimo de lectura, que los procesos neuroquímicos son tan increíblemente complejos que sacar conclusiones sobre ellos es todo menos sencillo.

embrace

Estos artículos, que supuestamente demuestran todo lo bueno que es el sexo, quizás se fijan sólo en algunas mediciones de hormonas y neuro-químicos sin mirar todo lo que hay alrededor del encuentro entre dos seres enteros, que vienen trayendo sus cuerpos, sus deseos más profundos, sus miedos, sus heridas, sus sueños y esperanzas. Y esto sin negar que todo proceso psicológico tiene un sustrato fisiológico. Pero repito, esto es un campo muy, muy complejo, donde el cocktail de hormonas puede ser muy difícil de recetar.

De hecho, parece ser que las IRM (imágenes por resonancia magnética) de personas que están teniendo un orgasmo son iguales a las de alguien que se está inyectando heroína (Hostage “Brain Activation”). Aparentemente un orgasmo comporta una sobredosis de dopamina desde la cual el cuerpo necesita hasta dos semanas para recuperarse, resultando en el famoso cansancio “pos-coital”, además de otros síntomas que tienen que ver con la adicción y los comportamientos obsesivos.

 

El sexo orgásmico, incluso multi-super-para-tirar-cohetes-orgásmico, nos puede dejar más vacíxs y hambrientxs, más confundidxs y vulnerables a la búsqueda desesperada de algo que por fin nos llene este agujero que llevamos dentro. O sea, el sexo y el orgasmo per se no necesariamente tienen todos aquellos beneficios que los posts de Facebook nos prometen.

Si estáis en una relación dónde la pasión se ha vuelto tan tentadora como la baguette de la semana pasada, si estáis contemplando una relación abierta porqué queréis volver a sentir “la chispa”, si estáis yendo de un polvo a otro sin encontrar un sitio dónde descansar, os invito a leer el libro “Las flechas envenenadas de Cupido” de Marnia Robinson. Ahí encontraréis un poco más de seriedad en el enfoque científico sobre los efectos fisiológicos y psicológicos del sexo orgásmico. ¡Y no son todo buenas noticias!

Para sintetizar, el orgasmo parece ser un punto en nuestro circuito de la recompensa que tiene que ver con la reproducción y, como tal, su propósito es impulsarnos a los comportamientos que la hacen más probable (hasta aquí creo que nos quedaba claro), lo que quizás las investigaciones más recientes están desvelando es que, desde el punto de vista de nuestros genes, ¡la reproducción es mejor con el mayor numero posible de personas diferentes! Así que parece ser que el orgasmo pone en marcha toda unas serie de reacciones psico-físicas que no tienen nada que ver con crear relaciones duraderas y estables, sino que hacen “cansarnos” de la persona con la cual hemos tenido varios orgasmos.

Esto no encaja muy bien con los requisitos culturales de monogamia. Pero ¿Es el poliamor la respuesta? Si queremos satisfacer el deseo de nuestros genes quizás si, pero esta no es la única opción que tenemos. Como dice Marnia Robinson en su libro, lo que quieren nuestros genes no siempre tiene que ver con nuestra felicidad. Parece ser que tenemos la capacidad de desactivar este “programa” a través de prácticas sexuales que no incluyen el orgasmo, como ya llevan muchos siglos diciendo varias corrientes espirituales. El sexo sin orgasmo (lo cual obviamente requiere un poco más de consciencia) parece estimular la producción de otras hormonas que están diseñadas para el vínculo, como la oxitocina. Estoy en riesgo de semplificar demasiado las cosas, mejor que os leáis el libro (es un poco más largo que los posts en Facebook).

Después de varias conversaciones con amigxs sobre el tema, me he dado cuenta de lo difícil que nos resulta imaginarnos que hay placer más allá del orgasmo, pero quizás esto tiener más que ver con una cierta rigidez mental que con otra cosa. De toda manera, lo que quiero decir es que entender el funcionamiento fisiológico del sexo y sacar conclusiones es muy complicado y todas las investigaciones a nuestra disposición son muy recientes y algunas incluso contradictorias.

Mi preocupación, sin embargo, no va tanto por la falta de seriedad científica de los artículos mencionados. Los comentarios son igual de curiosos : “¡Ahora mismo lo voy a probar!”, “¡Todos a chupar pollas!”. Tengo la sensación de que, por lo general, hay una atmósfera de alegría y celebración en estos posts, del tipo: “Vaya, ¿ves que al final no era tan malo? Ahora que sé esto, mira, voy a follar más!”.

A mí lo que me deja perpleja es que no estamos hablando de un suplemento alimenticio, de un complejo multi-vitamínico, de la hierba secreta de los Incas o incluso de la grasa de merluza que mira, sabe mal, pero te hace muy bien… estamos hablando de un acto que, según lo que yo siempre había entendido, es la manifestación física del amor, cuidado y respeto entre dos personas ¿O lo entendí mal?

Ya sé que así, de pronto, me he ganado la etiqueta de “retrógrada”, “anticuada”, “puritana” por parte de algunxs. Bueno, no me importa, es que de hecho a mí hacer el amor (definitivamente no “follar”) me gusta mucho y por lo tanto voy a decir dos palabras en defensa de esta anticuada manera de ver las cosas.

Empezaré diciendo que estoy completamente a favor de la desdemonización del acto sexual, de la liberación, de la celebración del placer y el disfrute ¿que más puedo decir en mi defensa?

Lo único que realmente no puedo soportar es tratar el cuerpo humano (o cualquier cuerpo vivo) como si no fuera nada más que una cosa, una máquina, un objeto, y las relaciones entre las personas como si fueran otro bien de consumo, algo “para mí”. Esto me da mucha tristeza.

20160211_121244-1Quizás exagero en darle tanto peso a estos posts, tan inocentes, que sólo quieren resaltar los aspectos positivos del sexo… pero ¿por qué nunca he visto un post que dijera: “Hacer el amor con toda la entrega de tu corazón, abriéndote a la vulnerabilidad y al contacto profundo con el/la otrx es lo que te va a satisfacer, más allá de cualquier orgasmo.”? Realmente me gustaría saber: ¿cuantxs de vosotrxs se han sentidx verdaderamente satisfechxs, colmadxs, extáticxs después de tener sexo con alguien con quien no había mucha conexión emocional? Donde las caricias no eran una manera de decir: “Que preciosx eres para mí” y las miradas no decían: “Me desnudo y te dejo mirar en la profundidad de mi alma”. ¿Cuánto dura el bienestar después del “blip” del orgasmo?

No me sorprende descubrir que la inteligencia de la naturaleza haya puesto hormonas beneficiosas en el semen, pero me preocupa la manera en la que “entendemos” esta información. Que tendríamos que hacer ahora que sabemos que hay serotonina en el semen ¿tener sexo para curarnos la depresión? ¿A pesar de con quien y en que contexto?

Me parece que nuestra cultura se está fijando más y más en todo aquello que “me sienta bien a mí”; lo que me da una gratificación inmediata, me alivia, me distrae, me hace sentir “como si” aunque no lo es… y lo que tiene profundidad, necesita tiempo y quizás un poco de compromiso, incluso voy a decir esfuerzo, es un “rollo” (¡a menos que se trate de ganar dinero!).

En mi experiencia personal y profesional he desarrollado la convicción de que, como seres humanos, somos muy delicados, frágiles y vulnerables; tiernos y deseosos de conectar, ser vistos, reconocidos, apreciados y valorados. Y también, por supuesto, somos fuertes, resistentes, atrevidos y temerarios. Pero, por lo que concierne ciertos procesos, tendemos a estar más en la primera lista de palabras que en la segunda, a no ser que nos hayamos construido una coraza para protegernos de algo que nos ha dolido.

Tengo la firme sensación de que cuando se trata del cuerpo y sus procesos más íntimos (como es juntarnos con otro cuerpo), se despiertan todas aquellas vivencias y memorias que tienen que ver con nuestras experiencias de primer amor: el contacto con nuestra madre y nuestro padre. El tipo de apego que nos cuesta mucho en términos de bienestar emocional es lo que se define como “ambivalente” y unas de sus características es justamente la de ser tratadxs sólo como “cuerpos”, con un afecto intermitente, sobre el cual no podemos contar.

Podría ser que, a partir de experiencias tempranas como estas ¿lo que nos queda es perseguir aquellas sensaciones placenteras, aunque muy breves, sin esperar más a nivel de real conexión emocional? Para hacer el amor hay que ponerle algo más que unos movimientos rápidos y febriles en la pelvis. Hay que arriesgar más de lo que realmente te importa: tu corazón y tu deseo de ser recibidx.

No me malentendáis, aquí somos todxs adultxs y cada unx tiene su manera de ver las cosas. ¿Quien ha dicho que está mal satisfacer el deseo de placer físico de la manera que nos apetece? A la vez, para no olvidarnos que este blog está dedicado a la Comunicación Integrada, podemos mirar el sexo como una estrategia (de hecho no hay muchas más maneras de mirarlo) y preguntarnos: ¿Sabemos cuales son las necesidades verdaderas que estamos intentando cubrir con ella? ¿Hay algunas necesidades que no se cubren? ¿Habrían otras estrategias?

En nuestra sociedad cada vez más fragmentada, aislada, autista, obsesiva, compulsiva y esencialmente vacía, me gustaría proponer una nueva receta para la salud, un cocktail de vínculos amorosos basados en la presencia, el compromiso, la capacidad de escucha y aceptación, en relaciones donde “lo que gano yo de esto” es secundario con respeto a lo que estamos construyendo juntxs, en acciones que no están fundadas simplemente en el logro de un placer sensorial efímero a pesar de sus implicaciones a largo plazo. Me gustaría que nos volviéramos a ver como amantes, seres preciosos, únicos… y no como “oportunidades” para bajar el colesterol. Para esto me tomo una infusión de regaliz.

Gracias por permanecer hasta el fin de este artículo, si no lo queréis compartir en Facebook entiendo perfectamente.

29 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. n t
    Feb 11, 2016 @ 16:48:16

    Creo que lo primero que deberias considerar es la biologia básica y radicalmente diferente de hombres y mujeres. Eso te lleva a la conclusión de que existen dos cosas totalmente distintas: hacer el amor y follar, y que no son para nada excluyentes. Si generalizamos vemos que las mujeres tienen menos necesidad de follar, y vemos que los hombres tienen más, pero no se puede generalizar, hay de todo. Entendiendo pues que para unos follar puede ser como comer, necesario y placentero aunque luego te produzca gases o tener que ir al cagadero, creo que debes considerar los posts “chupar pollas es sano” como algo que no va más allá de eso, sexo, follar, y sin duda si quieres agregar alguno sobre lo magnífico de hacer el amor, o no tener orgasmos será genial aunque ya puedes suponer que tendrá más éxito entre las mujeres.

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    • crg
      Feb 12, 2016 @ 11:17:16

      Ya que lo comparas con el comer. Follar sería llenar el estómago con cualquier comida sin importarte quien está sentado enfrente tuyo y hacer el amor sería compartir una comida sana y nutritiva con alguien con quien conectas y disfrutas más allá de lo que hay en el plato. Las dos opciones son placenteras, sin duda.

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      • anaitats
        Feb 15, 2016 @ 09:19:18

        Gracias… la metafora me parece apta, y aunque las dos opciones sean placenteras, creo que sus efectos sobre el sistema nervioso son bastante diferentes…hay placeres que aparentemente inúndan el sistema nervioso con una sobredosis de hormonas que nos predisponen a la adicción.

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    • anaitats
      Feb 15, 2016 @ 09:15:37

      Gracias, estoy muy dispuestas a considerar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres siempre que nos aclaremos en que exactamente consisten…creo que nos confundimos facilmente entre lo biológico, lo cultural, lo que es un habito, lo que es más “común” etc…esto de que los hombres “tienen” que ejacular de vez en cuando lo pondría bajo cuestionamiento, y que los hombres están más propensos a “follar” también, no sé si es verdaderamente un asunto que tiene que ver con la biología o con un desarrollo cultural (que leva más o menos 10.000 años) que se ha estancado más y más en lo material…lo más que investigo en estos asunto lo más me doy cuenta que las cosas que damos por sentadas no son tan ciertas…

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      • n t
        Feb 23, 2016 @ 18:40:26

        Por mis conocimientos del tema, en particular biologia humana y antropologia: Si, hay diferencias estadísticamente significativas hombre/mujer. Como ser humano que vive en sociedad, me pregunto muchas veces cómo debe ser vivir en un mundo en el que la gente quiere y desea tener sexo contigo. Yo no lo sé, soy un simple hombre medio. Los hombres queremos sexo por instinto, no para formar una familia pues no tenemos útero. Las mujeres suelen necesitar el sexo para tener hijos, no és un fin en si mismo. Nuevamente repito, hay de todo y por suerte cada vez la mujer se libera más y acepta que no está mal follar, darse un gusto, sentir simplemente el placer que tambien es una forma de amarse uno mismo. Las mujeres que aceptan eso, se aman a si mismas, búscan su placer suelen ser mucho más fuertes que si buscan al príncipe que las ame. Por cierto, para un hombre normal, excitarse sin llegar a eyacular puede ocasionar serios problemas prostáticos y de todas las vesículas asociadas, problema que sin duda no tienen las mujeres, nuevamente una diferéncia fundamental. No pretendo contradecir nada, me parece muy bien lo que has expuesto, simplemente que no me parece excluyente. Por cierto, si puedes pasarme referencias sobre el cansamiento post orgasmico te lo agradeceré.

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  2. monoverso
    Feb 12, 2016 @ 01:58:49

    Quien eres y más importante de que planeta?y por qué somos tan pocos…? …gracias por existir….leer, lo que para mi es tan obvio, me hace feliz y acompañado…en cierta forma…resumidamente, gracias.

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  3. Paz Álvarez
    Feb 12, 2016 @ 08:02:26

    Gran artículo q comparto y al que añadiría q energéticamente hablando, nos impregnamos no solo de la energia personal de nuestro partener, en el intercambio de fluidos, también absorbemos la energía d cuantos otrxs parteners tuvimos anteriormente…lo que debería hacernos reflexionar muy mucho antes de lanzarnos a aventuras esporádicas o antes de decidir emparejarnos seriamente. Lamentablemente confundimos deseo con amor y se convierten en relaciones simplistas, sin conciencia profunda que sume y multiplique entre los dos.

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    • monoverso
      Feb 12, 2016 @ 11:35:09

      Por cierto,en el contacto sexual exite intercambio de adn entre los participates,proceso demostrado cientificamente denominado microquimerismo,lo que quiere decir que llevaras en tu sangre para siempre a todos los que la mayoria inconsciente considerara pasado…en el budismo se dice que se crea una conexion karmatica lo cual queda ampliamente demostrada con estos estudios.las conclusiones y repercusiones son obvias…ya que cada cual tome sus decisiones.

      Gran articulo este.

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  4. Gloria Poblador
    Feb 13, 2016 @ 15:22:04

    En lo unico que discrepo de tu articulo
    es en uno de los adjetivos que utilizas”sociedad autista”. Es un termino que hay que conocer para incluirlo en el lexico.
    Creo que todo el que utiliza ese termino de modo deferente, como es
    este caso deberia documentarse al respecto del comportamiento de las personas con condicion autista.En este caso no tiene nada que ver con lo que tu quieres decir.Las personas autistas no se aislan, sienten, aman y piensan igual que tu… es solo que su cerebro por una deficiencia no traduce la informacion igual que el tuyo.Por lo que deberiamos ser mas respetuosos al incluir la palabra autista en nuestras opiniones. Gracias

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  5. @LF
    Feb 13, 2016 @ 16:49:07

    Tal vez el problema no esté tanto en el orgasmo o el sexo tántrico, la poligamía o la lucha de sexos, como en el apego destructor de la autoestima. Todo ello, consciente de que el amor al otro, es la esencia del amor a uno mismo y a la vida

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  6. Sara I.
    Feb 15, 2016 @ 15:10:40

    Muchas gracias por el artículo, que me resultó muy lúcido y me llegó en el momento justo, y por la recomendación de lectura. Lo que sí, hasta ahora solo di con el libro de Marnia Robinson en inglés, en Amazon. Te sigo leyendo. Saludos desde Brasil!

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  7. Shiva
    Feb 15, 2016 @ 15:16:02

    Alguna cosas podrian ser matizadas por mi parte, pero seguro que seria fruto de la interpretacion que yo hago de lo que tu dices. Gracias por compartir tu parecer sobre este asunto. Me ha gustado mucho loq ue dices y lo comparto. Un abrazo.

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    • anaitats
      Feb 15, 2016 @ 15:20:57

      Gracias a ti, me gusta mucho el hecho que pongas consciencia en que mucha de nuestra comunicación se basa en interpretaciones que hacemos…yo misma podría matizar algunas de las cosas que he escrito, después de unos días! Espero que la esencia se quede más allá de las interpretaciones…gracias, un abrazo.

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  8. Varda Kali
    Feb 15, 2016 @ 17:33:22

    Hola, te escribo desde Montevideo, Uruguay. Quería saber si el libro que recomendás “Cupid’s Poisoned Arrow: From Habit to Harmony in Sexual Relationships “, se consigue en español y, mejor aún, si se puede conseguir en la red en español. Muchas gracias.
    Ma Varda Kali

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    • anaitats
      Feb 17, 2016 @ 10:49:44

      Hola! Lo siento pero creo que este libro todavía no ha pasado la barrera linguistica…es una pena cuando cierta información se queda solo en un entorno linguistico. Ojalá las traducciones no tarden!

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  9. Andrea
    Feb 16, 2016 @ 01:33:51

    Querida busca sobre biodanza completara muchas formas de vivir la vida en presencia del otro y celebrando esta precencia proponiendo la vida como un encuentro poetico “cuando estoy con otro recibo noticias de mi” ROlando toro. más alla de todo lo fisiologico que nos sucede…. Porque como dices tu somos seres integrados y la sexualidad es un potencial humano tanto como las demas afectividad, vitalidad,creatividad y tracendecia, todo esta entrelazado como la meteria genetica de la que estamos hechos, hay muchas formas de vincularce entre este nuevo ser que nace.. El homo-amiens ser que siente.. Abrazos afectivos llenos de oxitosina 😉

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  10. Marta
    Feb 17, 2016 @ 10:26:00

    muy interesante. Ya me he apuntado el libro para leerlo…

    PD: hay un montón de X entre tus palabras (aquí somos todxs adultxs)… ¿error tipográfico? ¿subconsciente?

    Saludos 😉

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  11. Andreína
    Feb 21, 2016 @ 02:05:25

    Maravilloso artículo! Todas y cada una de las palabras. Contenido sustancial y sincero, con lógica y, sobre todo, mucho tacto y conciencia. Gracias por el obsequio en medio de tantos seres inmediatistas que nos topamos en estos tiempos.

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  12. saltamontesaSulmestra
    Sep 07, 2016 @ 23:16:43

    Reblogueó esto en SALTAMONTES ASUL: Aprendizaje, bienestar y biopsicología para todas las edadesy comentado:
    Un texto Sensacional!!!
    Esto no encaja muy bien con los requisitos culturales de monogamia. Pero ¿Es el poliamor la respuesta? Si queremos satisfacer el deseo de nuestros genes quizás si, pero esta no es la única opción que tenemos. Como dice Marnia Robinson en su libro, lo que quieren nuestros genes no siempre tiene que ver con nuestra felicidad. Parece ser que tenemos la capacidad de desactivar este “programa” a través de prácticas sexuales que no incluyen el orgasmo, como ya llevan muchos siglos diciendo varias corrientes espirituales. El sexo sin orgasmo (lo cual obviamente requiere un poco más de consciencia) parece estimular la producción de otras hormonas que están diseñadas para el vínculo, como la oxitocina. Estoy en riesgo de semplificar demasiado las cosas, mejor que os leáis el libro (es un poco más largo que los posts en Facebook).

    Mi preocupación, sin embargo, no va tanto por la falta de seriedad científica de los artículos mencionados. Los comentarios son igual de curiosos : “¡Ahora mismo lo voy a probar!”, “¡Todos a chupar pollas!”. Tengo la sensación de que, por lo general, hay una atmósfera de alegría y celebración en estos posts, del tipo: “Vaya, ¿ves que al final no era tan malo? Ahora que sé esto, mira, voy a follar más!”.

    Realmente me gustaría saber: ¿cuantxs de vosotrxs se han sentidx verdaderamente satisfechxs, colmadxs, extáticxs después de tener sexo con alguien con quien no había mucha conexión emocional? Donde las caricias no eran una manera de decir: “Que preciosx eres para mí” y las miradas no decían: “Me desnudo y te dejo mirar en la profundidad de mi alma”. ¿Cuánto dura el bienestar después del “blip” del orgasmo?

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  13. saltamontesaSulmestra
    Sep 07, 2016 @ 23:21:19

    Gracias me ha gustado mucho encontrar tu texto por la red!!! estoy deseando explorar tu espacio on line! Salud
    ¡QUE LA MANTA QUE TEJEMOS CUBRA PRONTO A TODA LA HUMANIDAD Y LA TIERRA RECUPERE SU EQUILIBRIO NATURAL! Por amor recuerda siempre reconocer la autoria de los materiales y el blog del que forman parte.¡GRACIAS POR COMPARTIR ESTE ESPACIO, CREAR CONCIENCIA Y AYUDAR A FAVORECER LOS CAMBIOS.

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    • anaitats
      Sep 08, 2016 @ 11:27:05

      Muchas gracias por tu comentario y por rebloguear el texto…es un tema que siempre está abierto y se puede mirar de muchas maneras, lo que escribí fue una pequeña ventana sobre mis reflexiones en aquel momento y creo que lo más importante es seguir reflexionando, explorando y aprendiendo. He mirado tu blog y me parece muy útil y valioso lo que ofrece. Un abrzo

      Le gusta a 1 persona

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      • saltamontesaSulmestra
        Sep 08, 2016 @ 14:29:28

        Graciasss!!! a mi ocurre igual con el espacio que alimentas! acabo de darme cuenta que ayer copie parte de la frase que te envié sin darme cuenta! 😉
        La verdad es que la sociedad occidental parece andar en pañales en estos temas. No es de extrañar en base a nuestra poca conciencia y educación sexual. A diferencia de otras culturas como la tantrica o la taoista, en las que siglos de prácticas avalan el sexo multiorgásmico, la naturalidad y espiritualidad en las relaciones sexuales. Sea como sea que cada familia elija el propio camino para continuar aprendiendo, experimentando y reflexionando sobre una de las mayores fuentes de creatividad y placer. Gracias Sibila al final como vez tu texto me hizo reflexionar. Graciasss

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  14. RaI
    Oct 12, 2016 @ 16:34:21

    Me encanta tu visión y equanimidad. Gracias! Muy buen artículo.

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