Crianza Respetuosa

En nuestro deseo de ofrecer las mejores condiciones y oportunidades a nuestros hijos/as, nos encontramos muy a menudo en un laberinto de emociones, decisiones, conflictos y confusión. Tenemos mucha información a nuestro alcance y sin embargo a veces nos sentimos incapaces de lograr claridad y confianza en nuestra habilidad de acompañar los niños/as en su desarrollo. En los últimos 50 años el arte de criar niños/as, que hasta entonces estaba bien enraizada en la falda de la familia y sociedad, se ha ido desmontando.

Parte de este fenómeno ha sido la toma de conciencia, por parte de muchos padres y madres, que algunos de los patrones sociales y culturales que llevábamos no eran coherentes con nuestros valores de respeto, libertad, autonomía etc. Otro factor muy determinante ha sido el profundo cambio social que ha completamente transformado nuestra concepción de familia y de educación. A partir del rechazo de estos patrones socioculturales hemos empezado un largo recorrido de búsqueda para poder responder a nuestras responsabilidades de adultos.

Hoy en día hay una enorme cantidad de teorías y propuestas cerca la educación y la crianza, aún así nos sentimos desprotegidos y anhelamos ayuda y apoyo. Para mí, el fenómeno más preocupante ha sido la “profesionalización” de la crianza, como si esta actividad tan intrínsecamente humana fuera algo que necesita un conocimiento y entrenamiento profesional para ser realizada.

En mis cursos y talleres procuro desmitificar esta concepción y no proponer más soluciones y teorías, si no ofrecer oportunidades para conectar nuevamente con nuestra sabiduría ancestral, con nuestros valores y capacidades, compartiendo información y experiencias que nos pueden ayudar a responder en cada momento a los retos de criar de una manera más consciente y autentica, recurriendo antes de todos a nuestro corazón.

Criar respetuosamente quiere decir respetar los procesos vitales de crecimiento del ser humano, esto presupone una comprensión profunda de nosotros mismos y nuestras necesidades. Requiere la capacidad de escucharnos y escuchar a los demás con empatía y compasión, nos invita a cultivar la capacidad de estar presentes, con el corazón abierto a las manifestaciones de la Vida, para poder responder a ellas desde un lugar de conexión y amor. Sobre todo nos anima a aceptar nuestros errores con cariño y paciencia, a confiar en la sabiduría de la vida y a disfrutar de nuestro lugar de viajeros en un largo camino de aprendizaje.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 143 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: